El aumento exponencial de la información al que se viene haciendo referencia desde hace veinticinco años y al que contribuyen en gran medida el proceso de digitalización, transformación de documentos “basados en átomos a los basados en bits”, que se está llevando a cabo, el coste cada vez menor de los medios de almacenamiento y la distribución de información mediante las llamadas autopistas de la información, nos sitúa dentro de un universo en desarrollo de información electrónica que puede ser manipulada por medios automáticos. Para acceder a tal cantidad de información se están ideando distintos mecanismos. Algunas redes neuronales artificiales permiten la organización topológica de documentos.