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<othersabs xmlns="http://eprints.org/ep2/data/2.0"><item><othabstracts>En el ámbito nacional existe un amplio grupo de personas con dificultades visuales severas denominadas “personas con baja visión”, y “personas ciegas”, esta población asciende a 19.687 según datos del INE (Censo 2001), para los mismos la comunicación es un factor fundamental en el proceso de integración a la sociedad, tanto en el ámbito social, económico, educativo y cultural. Muchas tareas vinculadas con la comunicación y la movilidad de estas personas fueron resueltas históricamente a través de los recursos tiflológicos, sin embargo aun existe una brecha digital que no posibilita el igualitario y equitativo acceso de las personas con deficiencias visuales a la información. El lenguaje es definitivamente un determinante de la calidad de vida de los individuos, que facilita el acceso a la información y por ende la participación activa en la vida social. Un ejemplo de esto lo encontramos cuando las personas con baja visión y/o ciegas pueden integrarse gracias a que comparte un lenguaje y puede comunicarse con su familia, su grupo local y su comunidad, conformando así grupos y organizaciones en pro del mejoramiento de su calidad de vida.</othabstracts><language>es</language></item></othersabs>
