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<othersabs xmlns="http://eprints.org/ep2/data/2.0"><item><othabstracts>La primera edición de estas Normas se basa en las Normas sobre alfabetización en información para la educación superior aprobadas por la Association of College and Research Libraries (ACRL–ALA) en enero del año 2000, y posteriormente adoptadas por la American Association for Higher Education y los organismos de acreditación estadounidenses. Las normas estadounidenses fueron revisadas en un taller de trabajo de carácter nacional realizado los días 22 y 23 de septiembre de 2000 por la University of South Australia para el Council of Australian University Librarians (CAUL). Los 62 participantes representaban a las universidades australianas y neozelandesas, al sector de las escuelas, al sector de la formación técnica y profesional, al Council of Australian State Libraries y a la Australian Library and Information Association. En el proceso de revisión de las normas se tomaron en consideración las implicaciones de la investigación, la elaboración teórica y la práctica australianas que no estaban disponibles o no fueron consultadas para el desarrollo de las normas estadounidenses. El modelo relacional de alfabetización en información1 fue tomado en consideración dentro de este contexto. La ACRL–ALA ha dado permiso para utilizar y adaptar las normas estadounidenses2. La diferencia principal entre las versiones estadounidense y australiana consiste en la adición de dos normas. La nueva norma cuatro trata de la aptitud para controlar y tratar la información. La norma siete contempla la alfabetización en información como el marco intelectual que ofrece el potencial para el aprendizaje a lo largo de toda la vida. En su reunión en Canberra los días 27 y 28 de octubre de 2000, el CAUL aprobó la revisión australiana de las normas estadounidenses como Normas para la alfabetización en información . La principal aplicación que se pretende es en el sector de la educación superior, pero también pueden ser aplicadas en otros niveles y sectores educativos. Se anima a las autoridades, a las instituciones de enseñanza y a las asociaciones educativas y profesionales a que apoyen y promulguen estas normas. Pueden ser utilizadas y adaptadas libremente para contextos específicos, siempre que se reconozca su origen estadounidense y australiano. Las Normas sobre alfabetización en información son un documento “vivo”. Irá cambiando para reflejar el entorno educativo e informativo predominante. Se ruega que se envíen sugerencias de cambios para la segunda edición (2003), utilizando para ello el formulario que se incluye al final de este documento.</othabstracts><language>es</language></item></othersabs>
