Mucho se habla en la actualidad sobre bibliotecas digitales. Parece ser que es el tema de moda en el ámbito bibliotecario; o quizás sea la tendencia que imperará en el futuro, para la cual es necesario comenzar a prepararnos. Cualquiera que sea el caso, lo cierto es que cada vez más y más bibliotecas tradicionales han comenzado a considerar una posible evolución al plano digital. No obstante, cierto es también que existe una gran confusión en cuanto a lo que significa ser o tener una biblioteca digital. Se han elaborado diversas concepciones teóricas; existen por allí muchos sitios que se anuncian como bibliotecas digitales (algunas, incluso, como bibliotecas virtuales) que muestran caras muy diversas y no mantienen uniformidad entre sí, es decir, no se detecta un modelo formal disponible de este tipo de biblioteca, por lo menos en México.