Desde la aparición del web se ha demandado que el OPAC se adapte a todas las innovaciones que han ido surgiendo. Estas exigencias han ido desde la interfaz hasta la provisión de documentos digitalizados o una mayor interacción con el usuario. En este artículo se analizan las utilidades presentes y futuras, y se propone una clasificación de las mismas. Además se estudia su relación con el portal-Web de la biblioteca, así como limitaciones legales para el desarrollo de servicios.